
Aquí está Putin, el primer mandatario que me da por caricaturizar. Esto es solo un entrenamiento preliminar pues me da que haciendo chistes políticos se puede intentar algo por ahí.


La verdad es que los personajillos decadentes, viciosos y llenos de defectos son más interesantes que otros muchos. Ayer mismo compré un número reeditado de la colección de Robert Crumb y no salia de mi asombro ante tanta perversión, sí, todavía Crumb es capaz de sorprenderme... pero mola.