martes, 20 de marzo de 2007

Recadero



Os dije que aún quedaban muchos dibujos de mi etapa de adolescente y como veis aun queda bastante. De aquella época mia de granos y pelusilla incipiente entre la nariz y el labio superior guardo este dibujillo que hice del típico personajillo de barrio dormitorio. No es que tenga nada contra nadie solo por ser de esos barrios ni por tener un currillo de mierda, yo mismo vivo en un barrio así y por eso tenía en la retina un personaje como este.

Desgraciadamente cuando conoces a uno ya los conoces a todos. Si tienen alguna preocupación en la vida no es otra que sacarse el carné de conducir y transformar su coche en una nave espacial de la NASA. A los 15 años, si no están ya buscando un trabajillo para cumplir tan absurdo sueño, se estarán sacando el doctorado en móviles polifónicos mientras sus profesores se escandalizan al ver que no encuentran Portugal en un mapa. Confunden el sonido de las fábricas con música. Para ellos el mundo empieza a existir cuando termina la carta de ajuste. Estudiar solo es visto como una llave para entrar en un grado medio o superior donde olvidarán todo lo que años antes pudieron memorizar, que no aprender.

Hace mucho ví en un reportaje que un chavalillo se gastó en tunear su coche a base de currar como un esclavo el equivalente a un viaje alrededor del mundo. El chaval no podía ni conducirlo porque era menor y probablemente no vio el mar en su vida.

Algún día pienso comprarme un cuaderno de páginas blancas para dibujar y me iré al sitio más cutre a dibujar más de estos elementos.

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